Nací un 22 de febrero de 1988 y desde aquel momento empecé, sin saberlo, a moldear y configurar, como todos los seres humanos, la persona que soy en un devenir continuo a lo largo del tiempo.
La sociedad, sin embargo, nos ha enseñado a mirarnos como si fuéramos entidades completas, sin uniones ni fisuras, tanto en lo físico como en lo abstracto. Esa mirada hace difícil crear una visión fragmentada del yo, diseccionando cada una de las partes que nos componen.
Como si una cuadrícula pudiera dividirme y volver a ensamblarme, planteo un proyecto de autorretrato dentro del taller sobre la experiencia personal en Escola Massana: una cartografía íntima en imágenes, donde descompongo singularidades y distintivos que conforman —y deshacen— ese yo siempre cambiante. La persona que soy (era).
Esta retrospectiva fue realizada el año de mi 25 cumpleaños, buscando mostrar(me) cómo la identidad se construye a través del tiempo, de los atributos y de los hechos que siguen formando parte de mí.